6 de febrero de 2007

El vicio


Es tan difícil dejar el Glamour...

4 de febrero de 2007

Mono/color



Bueno, debo admitir que estoy un poco algarete. Desde el nacimiento de este blog es poco lo que he posteado, pero qué le voy hacer, después de todo esto es un espacio para hacer lo que se me antoja, o no?
Quién más está ahí? Ahí, detrás de la puerta. Un momento, por favor. Esto de vivir con los viejos es una situación complicada, la quejadera, yo siempre estoy con la quejadera.
La semana pasada regresé a un bar santurcino donde suelo ir con aquellos que me hacen pensar, reír y encojonarme: mis amigos.
El puente que me conecta con la calle que conduce a dicho bar ya estaba azul, jodío Santini. ¿Qué mirar ahora, mientras busco parking?
En mi última visita divisé nuevas piezas. Aquel espacio invitaba a mirar, a adentrarse en la ciudad, a tomarlo con calma mientras buscaba el parking, porque siempre es "el parking" lo que me encrispa la piel y hace que vibre de ira mi telaraña.
Con aquellas piezas a fuerza de spray de colores podía dar siete vueltas en busca del espacio para mi carro y nada. Ni coraje, ni llamadas de emergencia: "me voy, esto está apretao (como diría el Gabo)".
El graffiti hablaba debajo de aquel puente. Había ruido, color, olores, movimiento. No se podía ser indiferente ante ese combate de colores que ayudaba a alargar la vida dentro del vehículo.
Pero ahora: monocromático.
La estética? Claro, hay que mantener limpia la ciudad.
La ciudad? Claro, eso es vandalismo.
Vandalismo? Tras casi media hora, trepé el carro en la acera.

4 de enero de 2007

Sabor artificial


Siempre lo supo, incluso ya lo sabía desde ese día que con los ojos repletos de leche le invitó una cerveza. El mar se revolvía con furia y ella sentía el oleaje allá abajito. Le daban calambres ricos, las olas, muchos calambres. Las cervezas seguían llegando y ella bebía, bebía, pero lo sabía.
El agua hacía "splash" en las rocas y seguía el consquilleo en la cosita rica. Hasta que se metió al mar y probó sus gummy bears, saladitos, saladitos.
Todo era mar, calambre, leche, cerveza, sabor artificial.

Nunca Jamás


No tenía tetas, ni sangraba. Tenía 20 años. Sus padres decidieron dejarla vivir-dormir como una chica de nueve. Movía sus ojos turbios al ritmo de la batidora donde su mamá preparaba el puré que le daría de cena.

"Es que ella vive en el país de Nunca Jamás", reveló la madre.

La niña inmóvil, con risa gélida, sin ser niña, sin ser mujer, sin ser.

20 de noviembre de 2006

Nace Trujaletra

Tras varios partos fracasados
muchas palabras enedradas
y un mago con sonrisa congelada
nace este nuevo BLOG

aquí hay espacio
para los que no tienen
espacios (jajajaja)
y para aquellos
que también los tienen

ES UN TRUJAL
un lugar
para exprimir
las letras
al antojo
de quien
las escriba,
no hay leyes,
No hay leyes
no hay leyes
ni MALEficios

Combine
sus
ingredientes,
lance
sus
pócimas
y
espere
los
resultados

No le aseguramos
las respuestas,
pero, vamos,
al menos
será un
buen
experimento.


15 de noviembre de 2006

COMENZAR

Estoy atrapada en un mar de palabras que no reconozco
Me ahogo en ellas sin saber a qué mar pertenecen
Todas me mojan, pero hay algunas que no me saben, que no me huelen

Muchas me saben a medias, otras me huelen a medias
Me confunde su olor salado

Estoy amarrada en este mar salado
No hay escapatoria, sólo escaleras de agua
Escondites encontrados

Tengo punzadas que saben a mar salado
Las heridas se abren solas
Se sanan con arena

Arenas que me entierran hasta lo más profundo
Hasta donde vuelve el mar.

PICO Y PALA


Salga el pico y la pala, la estrella morada, las ojeras hinchadas, ya no me sabe esta ciudad tan encerrada con prisa pasmosa, con tapones que se agotan.


Estoy encerrada en esta casa-jaula, donde no hay letreros, donde el mar salado deshidrata donde se escapa el aire por el aire, donde no hay piezas para armar, pero sí rompecabezas.


Me pica esta yaga, y no me da con el agua salada. Me hundo en la nada, en esta panfletería que es como el colmado: queda a la vuelta de la esquina.


Brinco con la cabeza, doy tumbos, me mareo. Pero las olas me llevan, su vaivén me contonea.

Me combino, no puedo, ya siento cardialgia.